Un poeta al pie de la cama
Entre 1818 y 1824, el escritor romántico Clemens Brentano visitó casi a diario a Ana Catalina Emmerick, entonces postrada y estigmatizada en Dülmen, y transcribió lo que ella relataba de sus visiones. Brentano no se limitó a copiar: ordenó, unificó y dio forma literaria a un material disperso y fragmentario, dictado día a día y no por orden cronológico.
La Dolorosa Pasión (1833)
Fue el primer libro que Brentano publicó con este material, ya fallecida la Beata. La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo se convirtió en la obra más conocida y más reeditada, y es la que siglos después inspiraría a Mel Gibson para su película La Pasión de Cristo (2004) — un impulso que disparó nuevas ediciones y traducciones en varios idiomas.
Las obras póstumas: Schmöger completa el trabajo
Brentano murió en 1842 sin terminar de ordenar el resto de sus notas. Fue el sacerdote redentorista Karl Erhard Schmöger quien, a partir de esos manuscritos, compiló y publicó La Vida de la Santísima Virgen María (1852) y, después, La Vida de Nuestro Señor Jesucristo, en varios volúmenes (1858–1860). Estas ediciones póstumas suelen señalarse como más elaboradas editorialmente que la Pasión, al no haber sido revisadas en vida ni por Brentano ni por la propia Beata.
Ediciones actuales
En español, Ediciones Cristiandad ha publicado selecciones y ediciones completas de este material — entre ellas, La vida pública de Jesús (2015), síntesis de los tres tomos dedicados a los años de predicación de Jesús. Las reseñas académicas de estas ediciones suelen insistir en un matiz importante: se trata de una revelación privada que "enriquece" el relato evangélico, sin añadir nada al depósito de la fe.
Fuente parcial: reseña de La vida pública de Jesús (Ediciones Cristiandad, 2015) en publicación académica, documento propio del proyecto.